La Pesca Submarina en la provincia más alejada del Mar
Los pasados días sábado 30 de Abril y Domingo 1 de Mayo de 1994 se disputó en aguas de La Coruña el Campeonato Provincial de Madrid de Caza Submarina 1994. Los 16 participantes, pertenecientes a cuatro clubs, compitieron un total de 10 horas en dos mangas con una meteorología favorable, gracias a la cual el pescado donado a la beneficencia local fue abundante y variado.
El vértigo organizativo
La
organización, a cargo de la sección de pesca submarina del Club
Necton de actividades subacuáticas de Madrid contó con la colaboración
inestimable de la Cruz Roja Española, la Federación Gallega de
Actividades Subacuáticas y del Club del Mar de la Coruña y no
se registró ningún problema mencionable. José Samaniego
y Carlos
Muro llevaban la organización en Madrid y Fernando Abella en La Coruña.
Si todos hemos experimentado desilusión al tener que abandonar la idea
de meterse en el agua después de haber quedado con los amigos el día
anterior, ¿qué pueden experimentar 20 personas que han conducido 600
km., y dedicado uno de los escasos lunes festivos del año a desplazarse,
si el sábado el mar amanece malo?. Puedo asegurar que el jueves anterior
a las pruebas, la probabilidad de tener una climatología como la que
se dio era muy inferior al 5-10%. Sólo unos segundos después de
acordar que el campeonato se realizaría, salvo llamada en sentido contrario,
comenzó la verdadera preocupación por el estado del mar. Los primeros
en llegar, y que entrenaron el viernes, ya experimentaron un mar con reservas.
El cruce de llamadas, faxes, originales de peticiones enviados vía mensajero
urgente, etc se olvidó cuando los coches aparcaron enfrente de la zona
de pesca y se constató que el mar estaba "bastante perfecto".

Comienza la competición.
La primera prueba se disputó en la zona de las islas de San Pedro, con salida a nado desde la rampa del "Portiño", realizando algunos participantes más de 6 km. de desplazamiento horizontal e inmersiones a más de 25 m. de profundidad en busca de pintos, que en esta época del año se encuentran mucho más profundos que en el verano. La niebla reinante, que duró toda la mañana, se encontraba a pocos centímetros por encima de la superficie del mar con visibilidades mínimas de 100 m. que en algún momento hicieron pensar en la suspensión de la competición. Momentos antes de las 9:30., hora prevista para el comienzo, se coordinaron las acciones a ejecutar en caso de que la niebla se cerrase y que no fueron necesarias ya que la visibilidad estimada fue de al menos 1 km. al avanzar un poco la mañana. La visibilidad del agua era buena y de por lo menos 6 m.
Los participantes
optaron por estrategias distintas según sus posibilidades y conocimiento
de la pesca en el atlántico. El mar existente creaba algunos problemas
para la pesca en la espuma cerca de la rompiente y sólo José Samaniego
sacó partido de esta técnica consiguiendo alcanzar a varios sargos,
todos por encima de los 1.200 gr., y que finalmente le dieron la primera plaza
de esta manga. El único accidente ocurrió cuando Adrían
García fue alcanzado por una rompiente superior a las habituales y perdió
sus gafas y cuchillo en un revolcón sin más consecuencias. Angel
Mata y José Samaniego recorrieron juntos todo el perímetro de
las islas en sentido contrario a las agujas del reloj hasta llegar, sobre las
12:30, a donde se encontraba pescando Fernando Abella desde las 10:30. Su estrategia
era salir al exterior de las islas por la primera grieta, pero debido a la densa
niebla existente en ese momento no pudieron localizarla adecuadamente y pasaron
de largo. El resto de participantes pescaba al abrigo de las islas, en una zona
de menos pescado, para evitar el mar de fondo de un máximo de 2 m.. Fernando
Abella optó por pescar en la punta izquierda de las islas, en las cercanias
de un bajo existente, después de recorrer 500 m. de la costa que se abre
a la izquierda de la rampa de salida. En este tramo abatió una lubina
y un reo, ambos a la espera, y perdió la oportunidad de disparar sobre
al menos 2 lubinas puntuables.
En el momento de encontrarse los tres participantes en cabeza alrededor del bajo, Fernando tenía al menos 5 piezas por encima del peso mínimo, entre pintos y maragotas, José Samaniego llevaba un pinto de casi 2 kg., además de varios sargos, y Angel Mata un número menor de piezas más un pinto grande. Durante al menos una hora los tres estuvieron subiendo y bajando constantemente sobre un fondo medio de 13 m. y capturando "meros del atlántico" a la caída y al agujero. Tanto José como Fernando tuvieron que atenuar su ritmo por los problemas de calambres en las piernas y de recuperación debidos a la alta cadencia de inmersiones y a la perspectiva de 1 km. de regreso a nado arrastrando una pesada boya. Angel ya había demostrado su inagotable potencia con aletas al nadar en el campeonato del 93 tantos kilómetros contra corriente que una zodiac de recogida tuvo que hacer un largo viaje exclusivamente a por él. La utilización de alguna de las tres embarcaciones de la Cruz Roja del Mar estaba limitada a la existencia de algún problema y no para ayudar a cambiar de zona.
Después de la llegada, a las 2:30, y con algún participante realizando inmersiones hasta el último momento, se observó una fuerte diferencia de capturas entre las personas que optaron por pescar aguantando el oleaje en mar abierto y aquellas que lo hicieron al abrigo de las islas. El tercer clasificado en esta manga puntuó más que los 13 participantes restantes juntos, que pescaron todos en el interior. El campeonato se decidiría en la segunda manga y entre el trio de cabeza, con únicamente dos plazas para asistir a los campeonatos nacionales. El peso mínimo acordado (1000 gr. ó 750 gr. según especies) imponía pescar por debajo de los 10-12 m. o en la rompiente. La sana competitividad llenaba de adrenalina la sangre tanto más cuanto más cerca se estaba del triunfo. En el agua se transformaban automáticamente en puntos totales los peces que colgaban de las boyas y se interpretaban los disparos que se oían periódicamente.
Competitividad total en la jornada definitiva.
La
segunda manga se disputó el domingo en la zona de Punta Langosteira con
salida desde la rampa del puerto de Suevos, optando la cabeza de clasificación
por pescar en la espuma pescado blanco por encima del peso mínimo. La
bonificación de un 25% de puntos por la obtención de lubinas o
sargos, especies más complicadas de capturar, se mostró decisiva
en la clasificación general. No había nada decidido y la mayor
presencia de peces auguraba posibles recuperaciones en la clasificación.
La salida dio comienzo a la llegada de la Cruz Roja, que realizó una labor excepcional, interesándose inmediatamente por cualquiera que se subiera a la boya a descansar, que estuviera desenrocando algún pez o que pareciera que tenía algún problema.
El cansancio de la primera jornada se notaba, y algún participante del trio de cabeza forzado a trasnochar, estaba "completamente fuera de sitio" durante la primera media hora en agua a 12 grados, y con mar de fondo del oeste de 1 a 1,5 m. que remitiría a lo largo de las 5 horas de competición. La competición es mucho más dura que la pesca por placer y los empeines molestaban por el esfuerzo del sábado.
La diferencia de puntuación en la segunda jornada se debió al grado de avance rodeando la punta que los participantes realizaron ya que previamente habían sido advertidos de la existencia de más pescado cuanto más lejos y siempre en el lugar más batido por el mar.
Los participantes fueron avanzando a mayor o menor velocidad en su recorrido por la costa. Angel Mata intentó inmersiones alejadas de la rompiente para repetir la pesca en fondo sobre los pintos más grandes que pudiera encontrar, pero desistió ante la menor profundidad general de la zona, que no favorecía su existencia. El trio de cabeza coincidió en la primera punta importante del recorrido, optando Fernando Abella por seguir directo hacia la segunda punta y Angel Mata y José Samaniego por explorar el terreno intermedio realizando esperas. En la segunda punta ya se encontraba Javier de Miguel, que había cambiado sus aletas por otras mas cortas y manejables para la pesca en la espuma, aunque el pescado se mostró remiso a entrar en el alcance de su fusil.
En esta segunda punta aparecieron los sargos y algunas bonitas lubinas que sobresalían de grupos con peso medio de 800-1000 gr.. Angel Mata consiguió un buen comienzo capturando la pieza mayor, una lubina de 2.250 gr. en sus inmediaciones, aunque vio otras más grandes, que no se acercaron a menos de 8-10 m en sus esperas. Esas son las capturas que dan moral y su espectacular recuperación debió comenzar en ese momento. Fernando no pudo acercarse lo suficiente para disparar, en una caída a toda velocidad, sobre un róbalo en plena huida de peso estimado superior a 5 kg. y sólo capturó una de 1.400 gr. El registro piedra por piedra de las inmediaciones sólo pudo constatar que el pez se había esfumado de la zona. La presencia de abundantes lubinas añadía la posibilidad de abatir una pieza que con la bonificación podría suponer por encima de 8.000 puntos, algo realmente excitante.
La diferencia
final la marcaron
los sargos. José Samaniego dobló la punta de su varilla larga
en un disparo desafortunado y se quejaba de haber perdido gran cantidad de piezas
válidas por la falta de precisión resultante. En algún
momento llegó a estar desesperado ante los resultados de sus disparos.
Fernando mantenía terreno sobre las lubinas y sargos que Angel capturaba
a mayor ritmo y llegó a capturar 4 sargos en 30 metros cuadrados de terreno
fuertemente batido por el mar una hora antes del límite. Eran comunes
a los tres participantes los errores por la astucia de las robalizas y la dificultad
de acceso a los refugios de los sargos.
El resto de los participantes capturaba piezas menos abundantes y más pequeñas por la zona en la que se mantenían, más cercana al punto de salida. Se capturaron también piezas llamativas como dos congrios de unos 4-5 kg. y un pez aguja. Javier Rivas se quejaba de haber arponeado una lubina grande, de unos 2 kg. que se liberó al manipular el arpón en vez del cabo que lo une al fusil.
La clasificación se define.
La clasificación final se vio muy afectada por esta segunda jornada, en la que se capturó casi el doble de pescado que en la precedente, y quedó como sigue después de un pesaje en el que no se podían hacer pronósticos sobre el primer puesto :
| Puesto | Nombre | CLub | 1ª Prueba | 2ª Prueba | Total | Ranking | Piezas | Peso (gr) |
|
1 |
Fernando Abella |
Necton |
12.650 |
17.814 |
30.464 |
100,00% |
15 |
19.214 |
|
2 |
Angel Mata |
Necton |
8.285 |
21.521 |
29.806 |
97,84% |
14 |
19.306 |
|
3 |
José Samaniego |
Necton |
13.517 |
13.661 |
27.178 |
89,21% |
13 |
17.428 |
|
4 |
José María Muñoz |
Necton |
0 |
7.890 |
7.890 |
25,90% |
4 |
4.890 |
|
5 |
Luís García |
Necton |
1.805 |
4.255 |
6.060 |
19,89% |
3 |
3.810 |
|
6 |
Javier Rivas |
Necton |
0 |
5.035 |
5.035 |
16,53% |
3 |
2.785 |
|
7 |
Javier de Miguel |
Necton |
1.915 |
1.880 |
3.795 |
12,46% |
2 |
2.295 |
|
8 |
Adrián García |
Necton |
1.505 |
1.870 |
3.375 |
11,08% |
2 |
1.875 |
|
9 |
Jorge García |
Necton |
0 |
2.305 |
2.305 |
7,57% |
1 |
1.555 |
|
10 |
Alfredo Gracia |
Necton |
0 |
1.870 |
1.870 |
6,14% |
1 |
1.120 |
|
11 |
Fernando Ceijas |
Atlántida |
|
|
|
|
|
|
|
12 |
Tomás Redondo |
SDAN |
|
|
|
|
|
|
|
13 |
Francisco Espada |
Centrosub |
|
|
|
|
|
|
|
14 |
Carlos Muro |
Necton |
|
|
|
|
|
|
|
15 |
Ricardo García |
Centrosub |
|
|
|
|
|
|
|
16 |
Pedro Llopart |
Necton |
|
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|
|
|
|
El premio a la pieza mayor fue para la lubina de 2.250 gr. capturada por Angel Mata, entregándose el premio al novato revelación a Luís García y el premio "desastre" a Adrían García para hacer una broma de su "tropiezo" con la ola del sábado. Los dos primeros clasificados acudirán a los campeonatos nacionales, en donde Angel ya obtuvo un magnífico puesto 14 de 28 en el individual de Almería 1993.
Un buen recuerdo del Atlántico
Todos los participantes estuvieron de acuerdo en que el campeonato resultó competido y agradable en todos sus aspectos. La organización respiró tranquila ante una meterología que acompaño durante los dos días, ya que el lunes el mar de fondo aumentó a 4 m. y hubiera imposibilitado la pesca. Todos recordamos las imagenes que ofreció la televisión de la rotura de algunos metros del paseo marítimo de La coruña por el mar sólo un mes antes. Ese día, la ola más alta registrada por los sensores de la bahía alcanzó los 13,78 m. de altura, con medias de 5 m. No hay nada más que decir sobre los enfados de este mar.
De esta forma es como se realizan las salidas de pesca y los campeonatos en la provincia que está más alejada del mar en toda España. Todos los participantes tienen antes de comenzar el premio colectivo a la perseverancia. Va por vosotros y por todos aquellos que no viven en la costa.
Fernando Abella. 6/4/1994.
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